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Payamédicos: regalando risas que curan

Llevar la alegría a alguien que esta enfermo y ayudarlo a olvidarse por un momento de donde está, rompiendo esa cuestión fría de que muchas personas están en el hospital y sacarle una inmensa sonrisa no tiene precio, todo gracias a ellos, los Payamédicos, personas maravillosas que hacen que un entorno se vuelva diferente presentándose con sus guardapolvos llenos de vida, juegos y risas, y por supuesto junto a la retribución del cariño de los pacientes.

Para los que no saben, en toda la Argentina existen los Payamédicos, una Asociación Civil sin fines de lucro fundada en 2003 por el doctor José Pellucchi (médico psiquiatra, actor y payaso teatral); que se ha centrado en la investigación relacionada, desarrollando e implementando una formación específica para los más de 4000 payamédicos existentes, creando una variante del payaso teatral especializada y circunscripta al ambiente hospitalario, con los conocimientos indispensables para el desenvolvimiento escénico en un espacio tan delicado y crítico como lo es el hospital.

Por casualidad o destino al llegar a mi país, después de varios años, me entero de los Payamédicos y de su maravilloso trabajo, desde entonces me interesé y me informe acerca de ellos, contacte con Karen, formadora del centro de payamédicos de Corrientes; que gracias a ella tuve la gran oportunidad de asistir a las clases de enseñanza para ver el mundo interior de todo el trabajo que implica la preparación y formación que hay detrás de cada uno de los payamédicos, descubriendo un mundo diferente que no conocía y quedé asombrada por esta increíble labor.

“El poder sacarle una sonrisa a alguien y contribuir a la salud emocional del paciente de forma positiva es muy lindo. Dar un poco de tu tiempo para que alguien pueda estar mejor es muy gratificante, y que te permitan hacer registro de ello como payaguantes lo es aún más, porque siento que mi deber es mostrarle al mundo y contarles de esta increíble labor a través de mis imágenes”

La forma de pensar y actuar de los payamédicos, o al menos lo que me han transmitido, hace que esta tarea se vuelva una filosofía de vida donde lo que nos convoca es el deseo de encontrarnos a producir un infinito contagio, para que todos puedan y se animen a ver la realidad desde un enfoque más implicado y diferente para que puedan llevar a cabo la más maravillosas de la revoluciones, y que esas revoluciones sean con más amor y humor por un mundo mejor.

“Mi experiencia como Payamédico en el hospital con los pacientes fue y es la experiencia más increíble que tuve y que tengo cada vez que voy con mi paya el Dr. Teodoro Endorfino, intervenir y borrar ese ambiente hospitalario frío y gris con el juego, la atención, la mirada y sobre todo las risas en un ida y vuelta, un dar por o para recibir en total anonimato es el mejor regalo que puedo tener, que me regala el hospital, los pacientes y mis compañeros payamédicos.”

Muchas gracias a Matias Altamirano por explicarme de este mundo maravilloso y por ser intermediario para el contacto con los formadores, y también por supuesto a Karen Gomez Curima por darme la gran oportunidad de poder conocer todo el trabajo en gran profundidad y por permitirme ser Payaguantes, fotografiando su labor desde el respeto y sensibilidad que me han enseñado para poder hacer los registros en cada momento.

Si quieren saber un poco más pueden visitar su página web para que conozcan en profundidad y quizás porque no animarse a formar parte de este equipo maravilloso que son los Payamédicos o por qué no como hice yo? ser voluntario Payaguantes 😉 ♥

Muchas gracias por leerme, nos vemos la próxima 😉